¿Habrá fútbol en el cielo?
01 Jul. 2026|Por:Carlos Rey|FanJuegoBonito.COMico|Temas:Balompié FJB, Fe y fútbol, Humor futbolero
Balompié se encuentra en una iglesia en compañía de su dueño, un jugador profesional que le ha pedido al "hombre de Dios" que allí trabaja que le conceda una cita. Es que ya hace bastante tiempo que el jugador tiene varias preguntas acerca de la justicia, o supuesta injusticia, de Dios.
Luego de intercambiar saludos, el clérigo, como para hacer que el jugador le tenga confianza y comprenda que en la vocación religiosa también abunda el sentido del humor, le pregunta:
—¿Sabe en qué se parecen la FIFA y Dios?
—Bueno, me lo imagino —contesta el jugador—, pero como no estoy seguro, dígame usted. ¿En qué se parecen?
—¡En que el uno se cree Dios, mientras que el otro sabe que lo es!
—A propósito de eso —comienza a interrogar el jugador, pero ahora con una sonrisa, aprovechando la oportunidad que por fin tiene para desahogarse—, ¿por qué permite Dios que en el fútbol haya tanta injusticia?
—¿Cómo así? —responde el "hombre de Dios"—. Deme un ejemplo de tal injusticia.
Señalándole a Balompié, el jugador replica:
—Yo soy testigo de jugadas en que hasta un ateo juraría que un ángel del Señor impidió que entrara en el arco un balón pateado a la perfección, o, al contrario, torció una pelota para que entrara cuando de seguro iba fuera.
—Es cierto eso de que Dios suele obrar de una manera misteriosa —contesta el clérigo—, pero una de las mejores refutaciones de la supuesta injusticia de Dios es más bien lo que algunos consideran la mayor prueba de la justicia de Dios: ¡que por lo general no gana el equipo que más le ruega, sino el que mejor juega!
—Voy a tratar de recordar ese postulado para citárselo a otros.
—Es más —continúa el clérigo—, si Dios atendiera todas las peticiones, los ruegos y las súplicas, el fútbol resultaría en un empate eterno. Convertir a Dios en protector de un equipo se presta, lamentablemente, para culparlo de las derrotas del mismo. Y a la inversa, con frecuencia Él tiene menos que ver con un gol que da la victoria, que un chef con una receta de cocina que gana un premio. Sin duda Dios se siente aludido cuando el que ha marcado semejante gol alza los ojos y señala al cielo, pero...
—Nunca se me había ocurrido pensarlo de ese modo —admite el jugador—. Pero, a propósito de la eternidad, tengo mucho interés por saber: ¿Habrá fútbol en el cielo? 1
—¿Por qué no —propone el "hombre de Dios"—, sobre todo si se considera que a los fanáticos del fútbol Dios nos creó a su imagen y semejanza? Sólo que lo más probable es que el fútbol en el cielo sea tan amistoso que los partidos se prolonguen indefinidamente para que ninguno de los dos equipos tenga que perder...
Y luego añade, cerrando así con broche de oro esta ocurrencia de Balompíe FJB:
—... aunque en realidad, como los jugadores tendrán un estado físico sobrenatural debido a sus nuevos cuerpos glorificados, la duración de los encuentros será lo de menos, pues se supone que no sólo podrán vivir sino también jugar interminablemente.
1 Inspirado por, y adaptado de, Daniel Samper Pizano, Ni atacar ni defender, sino todo lo contrario: Las leyes ocultas del fútbol (Bogotá: Editorial Planeta Colombiana, 2005), pp. 22-23.

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